Incendios de Abejorral: así se ve la cicatriz de quemado desde satélites

Maria Alejandra Botero Botero | 2 de septiembre de 2026 minutos de lectura

Incendios de Abejorral: así se ve la cicatriz de quemado desde satélites

Antes de leer: este es un análisis independiente, hecho con imágenes satelitales públicas y gratuitas. No es un reporte oficial. Es la continuación de nuestro primer reporte del 13 de agosto, que solo tenía datos de calor porque todavía no había una imagen satelital de después del incendio.

¿Qué cambió desde el primer reporte?

La primera vez, estimamos el tamaño del incendio usando puntos de calor, un método rápido, pero que solo dice dónde hubo calor en el momento exacto en que pasó el satélite.

Esta entrega usa en cambio un satélite óptico (Sentinel-2), comparando una imagen de antes del incendio (10 de agosto) contra una de después (20 de agosto). Eso permite estimar el daño, píxel por píxel, en vez de calcularlo indirectamente por calor.

1. La comparación: antes y después

Comparación de la Zona A el 10 de agosto (antes) y el 20 de agosto, con la cicatriz de quemado real señalada en rojo Zona A, evolución: 10 de agosto (antes) vs. 20 de agosto. El contorno rojo marca la cicatriz estimada, ~270 hectáreas. Es una estimación satelital, no una medición de campo.

La cicatriz ya se ve a simple vista, una mancha gris o parda que corta un paisaje que antes era verde.

2. Viendo lo invisible: infrarrojo

A veces una quema reciente es difícil de distinguir a simple vista. Hay satélites que también “ven” en infrarrojo, lo que resalta la vegetación quemada.

Imagen en infrarrojo de la Zona A, antes y después, con la zona quemada resaltada en rojo oscuro muy intenso Zona A en infrarrojo.

Imagen en infrarrojo de la Zona B, antes y después Zona B en infrarrojo.

¿Qué es el NBR? Es el Índice Normalizado de Área Quemada (NBR), un número que se calcula para cada punto del terreno combinando dos tipos de luz que el satélite capta: infrarrojo cercano o NIR (que la vegetación sana refleja muchísimo) e infrarrojo de onda corta o SWIR (que refleja más las áreas quemadas). La fórmula es (infrarrojo cercano − infrarrojo de onda corta) dividido por su suma. El resultado va de −1 a 1: valores altos y positivos (verde en nuestros mapas) significan vegetación densa y sana; valores bajos o negativos (rojo) significan suelo desnudo, ceniza o vegetación quemada. Comparando el NBR de antes contra el de después se mide cuánto cambió cada punto, eso es el dNBR, la base numérica de este análisis.

Comparación del índice NBR crudo entre el 10 y el 20 de agosto, mostrando el cambio de verde sano a rojo quemado en la Zona A El índice NBR antes y después. El salto de verde a rojo oscuro en la misma zona, entre las dos fechas, es la base numérica detrás de los mapas de este reporte.

3. ¿Cuánto se quemó, y qué tan fuerte?

Con estas dos imágenes se calculó, píxel por píxel, dónde cambió realmente la vegetación, y se clasificó qué tan intensa fue la quema en cada punto. Las cifras que siguen son estimaciones, no una medición exacta: dependen de la resolución del satélite (20 metros por píxel, ver más abajo), del umbral que se usa para decidir qué cuenta como “quemado” y de la corrección manual de nubes y ruido. Sirven para dimensionar el incendio, no como cifra oficial.

Zona A Zona B Total (estimado)
Quema leve ~48 ha ~16 ha ~64 ha
Quema moderada ~120 ha ~10 ha ~130 ha
Quema fuerte ~101 ha ~1 ha ~102 ha
Total quemado ~269 ha ~27 ha ~296 ha

El 78% del área quemada tuvo severidad moderada o fuerte, no fue solo un chamuscado superficial, hubo pérdida real y significativa de vegetación en la mayor parte del área. La severidad fuerte está casi toda concentrada en la Zona A: 101 de las 102 hectáreas en esa categoría.

Nota sobre Zona B: al revisar los parches de esta zona, encontramos que estaba dividida en varios focos separados (no un solo cuerpo continuo como Zona A).

Además de medir la quema directamente, revisamos si la vegetación alrededor perdió “vigor” o verdor (otra métrica satelital independiente).

Mapa mostrando dónde se perdió vigor vegetal La pérdida de verdor coincide con el patrón de quema.

4. ¿Bosque o potrero?

En el primer reporte calculamos qué tanto de lo quemado era bosque usando la huella de calor (más imprecisa). Con la cicatriz estimada el resultado es distinto:

Con dato de calor (reporte 1) Con la cicatriz (ahora)
Composición 65% bosque / 35% pastizal 54% bosque / 46% pastizal

Sigue siendo mayoría bosque.

Mapa combinando cobertura del suelo con la severidad de la quema superpuesta El fuego avanza tanto sobre bosque (verde) como sobre pastizal (amarillo).

Cruzando qué se quemó con qué tan fuerte se quemó, en la Zona A aparece un patrón muy marcado: aunque el bosque cubre apenas un poco más de superficie que el pastizal, la severidad alta se concentra en el pastizal, 74 hectáreas de pastizal en severidad alta, contra 27 hectáreas de bosque.

5. ¿A quién afecta esto en el terreno?

Cruzando la ubicación de la cicatriz con datos abiertos de OpenStreetMap (viviendas y quebradas), se puede poner la medición satelital en el contexto de la comunidad.

Mapa mostrando viviendas y quebradas cerca de las zonas del incendio, con la cicatriz de quemado real superpuesta Zona A cae sobre la vereda La Peña. Varias quebradas cruzan directamente o están cerca de la cicatriz de quemado. (Zona A: imagen del 20 de agosto; Zona B: imagen del 25 de agosto)

La Zona A corresponde a la vereda La Peña.

Nota: las viviendas marcadas vienen de OpenStreetMap, un mapa colaborativo que en zonas rurales como esta suele estar desactualizado o incompleto, así que las viviendas marcadas son un mínimo, no un conteo real de todas las viviendas de la zona.

En resumen: dos formas de medir, un mismo incendio

Estimado con calor (13 ago) Estimado con la foto (20-25 ago)
Área total ~545 ha ~296 ha

Las dos formas de medir apuntan en la misma dirección, hay un incendio de varios cientos de hectáreas, pero la medición óptica, con una imagen completa y sin nubes, queda por debajo del estimado térmico inicial. La huella de calor tiende a sobrestimar el área porque cada punto de calor se representa como un rectángulo de varias hectáreas, más grande que el área realmente quemada alrededor de cada detección.

Lo que este análisis no puede decirnos

  • La resolución de la imagen (20 metros por píxel) no detecta focos muy pequeños.
  • El mapa de bosque/pastizal usado es de 2021, así que el uso real del suelo en 2026 puede haber cambiado.

¿Cómo verificar estos datos?

Las imágenes satelitales se pueden revisar por cualquier persona en Copernicus Browser, buscando las coordenadas 5.856, −75.491 para las fechas 10 y 20 de agosto de 2026.

  • Quebradas, de OpenStreetMap, consultadas vía su API pública Overpass.
  • Viviendas y quebradas, de OpenStreetMap, consultadas vía su API pública Overpass.

Análisis independiente basado en datos satelitales públicos (Copernicus/Sentinel-2). Continuación del reporte publicado anteriormente. No es un reporte oficial; para emergencias, contacte a los organismos de atención y gestión del riesgo.